Julio 19, 2019

Sirionó, el pueblo indigena que huyó a La Paz por la inundación

El 10 de enero, 42 familias arribaron a la ciudad de La Paz,   entre ellos 105 personas adultas mayores y  74 niños, que están albergados en el coliseo de la UMSA.


Lunes 29 de Enero de 2018, 9:45am




La Paz, 29 de enero (Urgentebo.com).- La tragedia llegó por segunda vez al pueblo indígena Sirionó. Las intensas lluvias  y el desborde del río que traía agua caída en el occidente inundaron las casas y las parcelas de la comunidad beniana. Por lo que las familias decidieron huir  hacia la ciudad de La Paz en busca de ayuda ante la falta de apoyo de Defensa Civil.

“He llegado con mis cinco hijos, hemos sido afectados por el desastre de la inundación. Llegamos el 10 de enero  a la ciudad de la Paz, porque he perdido nuestro sembradíos yo soy  agricultor de arroz y yuca”, dijo Miguel Barbosa,  uno de los damnificados.

Sirionó se encuentra instalada  a tres horas de la ciudad de Trinidad Beni. No es la primera vez que sufre una inundación de gran  magnitud, hace 8 años sus familias  sufrieron las consecuencias de las lluvias y el desborde de ríos.

“Es la segunda vez que pasa, el 2013 igual pasó y esa vez nos quedamos callados. Una noche se inundó todo cuando queríamos  bajar de nuestra cama ya había hartísima agua, nos asustamos. Perdimos todas nuestras cosas, ahora estamos recolectando víveres”, cuenta Graciela Bichae, dirigente de la comunidad. 

 A principios de este mes, pobladores de las comunidades Ibiato y Pata de Águila, dos pueblos que  forman parte del pueblo indígena Sirionó,  se inundaron de agua. Los pobladores lo perdieron todo, sembradíos y  casas.

El 10 de enero, 42 familias arribaron a la ciudad de La Paz,   entre ellos 105 personas adultas mayores y  74 niños, que están albergados en el coliseo de la UMSA.

Nadie los movilizó. Ellos buscaron ayuda desesperadamente hasta el punto de llegar a La Paz ante la falta de socorro del gobierno central y de la alcaldía.

En Ibiato se registró un total de 264 familias damnificadas y en Pata de Águila unas 100 aproximadamente, una  gran parte de las familias afectadas se quedó en su región esperando la ayuda de las autoridades y que bajen las aguas para retornar a sus casas.    “Las aguas continúan, por el momento, se instalaron en los lugares secos”.

La economía familiar de los pueblos indígenas en Sirionó se basa en la agricultura, caza, pesca y la recolección de miel, que es comercializada en Trinidad.

Bichae explicó que en los pueblos indígenas hay muchas necesidades, como el Centro de Salud  que carece de medicamentos, las unidades educativas no tienen tinglados y la carretera  de tierra se hace intransitable cuando llueve.

Las familias tienen programado retornar el martes a su comunidad a pesar de que las aguas aun no bajaron. 

Muchos han sufrido por el tema de la altura, sobre todo, por el cambio de clima que no favorece a los niños. Se reportaron varios casos de infecciones estomacales, resfríos, dolores de cabeza y bronquitis. Los niños extrañan el clima, el aire, el ambiente. Se sienten limitados, dijeron.

“Todos han sido atendidos a tiempo, llevamos a una niña al Hospital del Niño, nos atendieron sin costo alguno”, indicó Ezequiel Bichae, representante. 

Enviaron una carta al Viceministerio de Defensa Civil solicitando transporte para trasladar  todos los víveres, camas, colchones y ropa que les donaron. Además necesitan materiales de construcción (calamina, alambre y clavos). 

“Lo más difícil es llegar y volver a reconstruir las casas, lo dejamos  todo a la deriva, destrozado, salimos buscando ayuda, ahora debemos regresar, es triste”, dijo Miguel Barbosa.


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