Mayo 24, 2019

Sabrina, una gran amazona a nivel nacional e internacional

Representó cuatro veces a Bolivia en sudamericanos que se desarrollaron en Colombia, Chile (donde ganó su categoría infantil), Paraguay (salió segunda) y Ecuador.  A nivel nacional, es campeona desde el 2015.


Jueves 7 de Marzo de 2019, 11:00am


La Paz, 07 marzo (Soledad Mena, Urgentebo.com).- Sabrina Calderón tiene 16 años. Para muchas, esa edad es el inicio para pensar en planes para el futuro. Pero no es el caso de la joven que ha conquistado títulos internacionales y es una de las deportistas más experimentadas en hipismo de Bolivia.

En binomio con “Pilar de Lux”, la joven amazona paceña se ha consagrado como triple campeona nacional de adiestramiento y campeona de salto en La Paz. Ha representado a Bolivia en el exterior, donde obtuvo importantes reconocimientos. Ella es parte del club hípico Los Sargentos.

Su pasión por el hipismo se inició a los cuatro años, desde cuando acompañaba a su padre a las prácticas y concursos en el club paceño.

“Quise empezar a montar desde los ocho años, mi papá no me dejó,  porque era muy pequeña y empecé a montar a los 10 años, ahora tengo 16. Desde entonces nunca lo dejé, siempre fue algo constante para mí. He aprendido que la constancia es la mayor dificultad en este deporte”, dijo  la reconocida amazona.

El jinete o la amazona  no pueden dejar de entrenar simplemente porque tienen otra actividad en su agenda.

Para ella, el hipismo es como el tango, que se debe bailar en perfecta armonía entre dos. El caballo depende del jinete o la amazona. Y viceversa. “Si uno no monta, el animal y no se mueve,  eso significa que puede tener problemas de cólico, puede llegar a morirse. Es una disciplina muy sacrificada”, explicó.

Pues los binomios deben demostrar en sus presentaciones: destreza, armonía y equilibrio. En este caso, la amazona tiene que trabajar con el caballo o la yegua para conseguir un paso regular, franco y suelto; un trote, libre, ágil, regular y activo; y un galope reunido, ligero y equilibrado.

Entonces compenetrar con el caballo es imprescindible. “Uno puede entrenar lo que quieras, puedes ser muy bueno, pero si es que tu caballo y tú no hacen un buen binomio no tiene sentido”, apuntó. 

La amazona lleva seis años entrenando todos los días, entre una y tres horas. Practica saltos y adiestramientos, pero lo que hace mejor es el adiestramiento, disciplina con la que compite en las competencias internacionales.

El adiestramiento es más complicado que el salto, por eso muchos no lo hacen. La idea es que el caballo  realice ejercicios con el apoyo de la amazona o jinete. 

En enero reciente participó del campeonato  denominado Mitad del Mundo que se desarrolló en Ecuador, donde obtuvo el cuarto lugar entre 16 participantes de  Chile, Colombia, Ecuador, Costa Rica entre otros países. Logró un puntaje de 68, 8 en un caballo asignado en un sorteo, el puntaje más alto que obtuvo la ganadora fue 71 de la campeona ecuatoriana en su propio caballo.

Representó cuatro veces a Bolivia en sudamericanos que se desarrollaron en Colombia, Chile (donde ganó su categoría infantil), Paraguay (salió segunda) y Ecuador.  A nivel nacional, es campeona desde el 2015.

Anualmente La Federación Ecuestre Internacional (FEI) hace un concurso en todo el mundo de similares características y con jueces internacionales que visitan los distintos países, Sabrina logró para Bolivia estar entre los cinco mejores competidoras de la categoría Youth del Mundo. 

En el territorio nacional, se traslada hasta el lugar de los torneos con su caballo; y a nivel internacional alquila al equino. Sin embargo, ella precisa que competir con un caballo ajeno es más difícil porque no lo conoces, señala la deportista.

El hipismo es una disciplina que no se practica mucho, porque es muy compleja y cara. Hay muchas personas que intentan dedicarse a esta disciplina pero la dejan en medio camino debido a la constancia y sacrificio.

Por otro lado, esta disciplina es muy arriesgada, porque se desconoce la reacción de la yegua o el caballo.  Alfonsina fue la primera yegua con la que practicó Sabrina la equitación. La yegua fue traída desde Argentina, pero al poco de llegar a La Paz mostró problemas gástricos. Luego descubrieron que tenía un tumor, que acabó finalmente con su vida.

 “Eso fue terrible para mí, pero ahora tengo otra yegua,  se llama Pilar de Lux, es joven no tiene problemas,  está empezando recién. La tengo hace un año, estamos en competencia cada dos semanas”, dijo.

Aprender a montar no es fácil, se cayó al menos 18 veces, cuya frecuencia se reduce  a medida que pasa el tiempo.

No sufrió fracturas en las caídas, pero sí se ha lastimado la espalda por exigirse demasiado en las prácticas. El médico le dijo que tuvo contracturas, por las que desarrolló sesiones de fisioterapia permanentes.

Sabrina dice que el esfuerzo de competir, sí vale la pena.

///