Diciembre 17, 2018

Remedios Loza: El poder emborracha y los líderes dejan de mirar lo que antes miraban

Remedios Loza, la mujer que rompió la discriminación contra las polleras y la que provocó -junto a Carlos Palenque- un cambio en la comunicación, habla sobre el rol de la mujer y la situación actual del país


Miércoles 29 de Agosto de 2018, 11:15am


La chola paceña es la personificación más cabal de la amalgama indomestiza, que desde la colonia ha mantenido algunos indestructibles componentes de identidad, fortaleza y actitud ante las adversidades. Así la mujer indígena, la mestiza y la chola hicieron frente a los prejuicios para ganarse un lugar. Un ejemplo de aquello es Remedios Loza, quien en una entrevista con la revista Oxígeno, cuenta cómo la mujer de pollera fue abriéndose paso ante una sociedad discriminadora hasta llegar a la política.

Asegura que el momento más duro en su vida fue la muerte del compadre Carlos Palenque Avilés, y cuestiona que muchos políticos no son consecuentes con las luchas y con las conquistas sociales porque el poder los emborracha. Recuerda que el poder es del pueblo y solo éste nos puede llevar a lo que tanto necesitamos como país.

¿Qué significa ser mujer de pollera?       

Para la mujer de pollera no había espacio. A mis 16 años pensaba que tenía que romper con esos esquemas de discriminación y me preguntaba ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?, si no tenía ni el derecho”.

Nunca pensé lograrlo, sin embargo todo fue posible gracias a un grupo musical, Los Caminantes del cual era  fan. Ellos llegaron a radio Illimani en el horario de “Sabor a Tierra” y yo fui para conocerlos, esperaba en la puerta muy nerviosa y me quería ir, de pronto escucho la voz de jóvenes jugueteando por las gradas. El compadre Palenque me dice ¿qué hace esta cholita linda aquí?  He venido a regalarles unos presentes les dije y me pidieron entrar a la radio con ellos. Ese día cambió mi vida y desde ese día nunca más dejé la comunicación. Después me preguntaron si quería ser parte del equipo de radio y yo acepté. Ese era el primer paso que daba para la gran revolución a través de los medios de comunicación. No con una comunicación que estaba muy elitizada, sino con una comunicación para el pueblo.

Cuando se difundió la noticia de que una chola estaría en la radio, todos los sectores populares comenzaron a sintonizar dicha emisora, para oír qué, y como hablaba “la cholita”. Con el tiempo ya no fue solo una, sino tras mío había más mujeres de pollera, obreros, mucha gente. Estábamos empezando a tener más contacto con la gente que se quejaba del maltrato de las autoridades, venían los sindicatos de los choferes, de los mercados, las trabajadoras del hogar, ya venía ese grupo que había estado marginado.

Ese ha sido el abrir caminos especialmente de la mujer de pollera que fue vapuleada, criticada. Si no hubiera pasado esto, creo que ya no hubiera existido la pollera, porque las mujeres de pollera en ese entonces no permitían que sus hijas lleven pollera, querían que lleven vestido para lograr su avance en la vida.

¿A qué tuvo que enfrentar?

Al poder económico del país, a una sociedad equivocada, a un gobierno que estaba pendiente de no abrirnos paso. Enfrentarse a ese poder era como pelearse con una roca. Los Caminantes se separaron, nos quedamos solo el compadre y yo para seguir batallando, (…) eso que teníamos en el corazón nos ha llevado a enfrentar al Gobierno, la sociedad hasta llegar donde hemos llegado, primero con un micrófono, luego con una pantalla de televisión.

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La radialista Remedios Loza continúa al frente del micrófono. Ella fue protagonista de un cambio trascendental en la comunicación bolivian (Foto: Alejandro Carrasco)

¿Cómo fue el ingreso a la política?

No estábamos en afanes políticos, éramos un medio que ocupaba los primeros lugares en el rating, pero necesitábamos dinero para pagar a los trabajadores y empezamos a alquilar espacio a Cucho Vargas con su programa “Enfoques” que daba por las noches de lunes a viernes. El tema de moda era el Rey de la Cocaína que era Roberto Suarez y éste personaje llama al programa para decir al gobierno que él no era el cocainero sino el gobierno.

Ni cortos ni perezosos, al día siguiente nos cerraron el canal y la radio, al Compadre lo querían detener y estaba escondido; para defenderlo, todos los días había marchas, estábamos en huelga de hambre, solo un diputado del MNR era el único que nos apoyaba y pidió garantías para el Compadre, si lo acusaban de narcotráfico, pidió que se defienda en libertad, recién salió el Compadre a una gran concentración en la plaza San Francisco, donde nos proclamaron Compadre Palenque, presidente y Remedios, Diputada por la Paz.

Ese pueblo no nos ha dejado ni un día, así se fundó Condepa y participamos en las elecciones. En La Paz tierra de libertadores y tumba de tiranos, barrimos con todos los partidos políticos y por primera vez una mujer era diputada.

¿Cómo fue la primera vez que ingresó al Parlamento?

El primer día, el presidente del Parlamento me dijo respetuosamente, honorable Remedios Loza, le pedimos que se quite su sombrero y yo le respondo: con el mismo respeto que se merece, si usted quiere que me saque el sombrero, sáquese sus zapatos porque ésta es mi indumentaria. Así se rompieron muchos esquemas, hoy podemos ver a muchas mujeres de polleras en las universidades, en las instancias públicas, alcaldías, parlamento, concejalías, para mí eso es un gran triunfo

Luego viene lo peor, en 1997 cuando estábamos en plena campaña electoral, se va el Compadre, se va el candidato a la Presidencia. Ese día se cayó el mundo delante de mí. Ha sido un momento muy difícil y así tuve que ser candidata a la Presidencia, peleábamos la punta y por diez puntos ganó el MIR.

El Compadre tenía que haber sido presidente, la gente estaba caliente contra el gobierno, hemos sido el dique que ha evitado de repente una guerra civil. Nadie desconoce mi rol, mi labor, ese es el gran reconocimiento que en vida estoy recibiendo, el agradecimiento de la gente. El próximo año cumplo 70 años, y todavía soy la historia andante de un cambio trascendental para un sector tan importante en el país y especialmente para la mujer.

¿Cómo ve la situación actual?

Los seres humanos seamos lo que seamos, no somos consecuentes con las luchas y con las conquistas. Lo que pasa con el país y en el mundo es que no se puede cumplir con todas las aspiraciones, pero esos logros se podrían hacer con mucho esfuerzo, con mucho sacrificio y dedicación. Cuando en tu espíritu, en tu alma, en tu visión de mirar si eres presidente, un ministro, o una autoridad, tienes que cargarlo seriamente, (…) pero a veces el poder emborracha, ya no mira lo que antes miraba.

¿Quién es el poder en el mundo y en Bolivia?, el pueblo. Entonces el pueblo tiene que llevarnos nuevamente a lo que tanto necesitamos.

Como dice la Biblia, hemos tenido siete años de vacas gordas y puede llegar siete años de vacas flacas. Yo pienso que el poder está en el pueblo y el pueblo decide quién va a llevar sus luchas y conquistas. Estamos bien evidentemente, pero eso se acaba y me pregunto, ¿estamos listos para el tiempo de vacas flacas?

¿Se pierde la esencia de la mujer de pollera?

Yo hablo el castellano, he sido comunicadora, hablo el idioma que hablaban mis padres que es el aimara. Evidentemente yo veo cholitas que son transformers, las que no querían pollera, ahora quieren. Ya vienen las elecciones y todos los políticos van a agarrar a una chola y la pondrán a su lado y la chola va a ir sin saber su pasado, de dónde viene (…), por eso es importante que la cholita aprenda su idioma nativo.

Nosotros tenemos que luchar contra esa opresión y no lucharemos enfrentándonos a puñetes ni con fusiles, si no con reconocer quienes somos, cómo hemos llegado y por qué, eso nos falta. Por eso digo: el poder está en el pueblo y no lo echemos a perder.

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