Agosto 25, 2019

Preocupaciones sobre el feminicidio

Me sorprendió que miembros de la  Policía Boliviana hayan identificado el problema como estructural antes que solo coyuntural, que la ausencia en valores es un problema que está llevando a una degradación de la sociedad boliviana


Lunes 15 de Julio de 2019, 7:30pm




En el marco de los cursos que desarrolla el Centro Nacional de Capacitación dependiente de la Contraloría General del Estado a los servidores públicos, la anterior semana me tocó impartir clases de Políticas Públicas en la Dirección Nacional de Fiscalización y Recaudaciones, los participantes fueron todos miembros de la Policía Boliviana.

Como en anteriores ocasiones, realizamos una clase magistral con elementos teóricos de las políticas públicas, pero también con una sección práctica que permite a los participantes ponerse en lugar de las autoridades que definen e implementan políticas públicas. Para el ejercicio práctico elegimos cinco sectores: Asamblea Plurinacional, Ministerio de Justicia, Policía-FELCV, ONGs Mujeres y Sociedad Civil. El tema que eligieron para desarrollar el ejercicio práctico fue: El Feminicidio en Bolivia.

Durante el proceso de formación de la agenda pública, cada uno de los sectores presentaron la información disponible sobre el feminicidio: 111 mujeres fueron asesinadas violentamente en la gestión 2018 según reporta el periódico Página Siete, y en lo que va del año hasta la primera semana de julio se registraron 68 feminicidios, de los cuales 9 tienen sentencia, 29 casos tienen imputación, 21 están en la etapa preliminar, 1 caso tiene acusación, 1 caso fue rechazado y 7 se extinguieron por muerte del acusado, según reporta la Fiscalía General del Estado. Los sectores expresaron su repudio al incremento de las estadísticas en este tema que afecta a la sociedad boliviana, decían, “todos somos parte del problema, tenemos una madre, abuela, tía, hermana, esposa, cuñada, sobrina, nieta, etc y si con el feminicidio se afecta a una mujer, se afecta todo su entorno familiar y por ende a la sociedad”.

Entre las causas del feminicidio los participantes indicaron que, en primer lugar se encuentra, la inadecuada aplicación de la normativa vigente, no se sanciona el delito como debería aun cuando el acoso y maltrato a una mujer sea evidente y público, lo que se traduce en una aceptación implícita del delito por los operadores de justicia que queda en el imaginario de los niños y niñas. En segundo lugar, consideraron que el consumo excesivo de alcohol y estupefacientes por parte de la población y por lo general hombres, genera situaciones de vulnerabilidad en contra las mujeres, mucho más tratándose de una sociedad machista; y finalmente expresaron que la falta de educación en valores y tolerancia hace que las desavenencias sentimentales en la relación de pareja terminen en llanto y dolor, entre muchas otras razones que explican este flagelo social.

Analizada las razones, se pasó a la formulación de políticas públicas donde los participantes plantearon propuestas para dar solución a este problema y así disminuir y erradicar el feminicidio. Después de una discusión acalorada y muy bien liderada, los representantes plantearon a) la urgente necesidad de transformaciones en la currícula educativa para que se eduque en valores y no solo en la repetición de conocimientos, b) enfatizaron en la aplicación de la normativa legal vigente sin privilegios de ningún tipo, c) consideran necesario la implementación de medidas mucho más duras contra el consumo del alcohol y estupefacientes y d) sugieren implementar políticas sociales encaminadas al tratamiento de las víctimas, proteger a familias e hijos producto del feminicidio.

Finalmente, me sorprendió que miembros de la  Policía Boliviana hayan identificado el problema como estructural antes que solo coyuntural, que la ausencia en valores es un problema que está llevando a una degradación de la sociedad boliviana, por lo que es necesario una acción urgente de nuestros gobernantes a todo nivel para eliminar el feminicidio en nuestra sociedad. Un agradecimiento a las y los policías, que después de una jornada laboral tomaron parte de su tiempo para una formación de estas características, en virtud a que la deliberación no les es permitida, me permito compartirles un ejercicio académico que muestra una Policía con ganas de aprender, oficiales mujeres y hombres preocupadas por temas sociales y una entidad del Estado con muchas ganas de aportar con soluciones al país.

(*) Economista