Mayo 24, 2019

Le diagnostican una enfermedad letal y le dicen que sus tres hijos no son suyos

Mason sufre fibrosis quística, una de las enfermedades hereditarias genéticas más frecuentes, también llamada mucoviscidosis.


Lunes 7 de Enero de 2019, 3:15pm


Madrid, 07 de enero (ABC).- ¿Se imagina descubrir el mismo día que padece una enfermedad pulmonar incurable y que sus tres hijos no son suyos? Eso es lo que le sucedió a Richard Mason, un empresario millonario británico. Los médicos le dijeron que no podía haber engendrado a esos tres niños porque su enfermedad no solo le dañaba los pulmones, también le convertía en un hombre estéril.

Mason sufre fibrosis quística, una de las enfermedades hereditarias genéticas más frecuentes, también llamada mucoviscidosis.

En individuos que están afectados, produce acúmulo de mucosidad sobretodo en los pulmones, y en menor medida al páncreas, hígado e intestino. Como la afectación más importante es en los pulmones, suelen ser pacientes con graves problemas respiratorios, con múltiples infecciones pulmonares desde la infancia.

La fibrosis quística también puede producir esterilidad en los varones por ausencia congénita bilateral de los vasos deferentes, el conducto necesario para el transporte del espermatozoide. Así pues, estos varones tendrán azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado).

Mason no conocía estos datos y había tenido hijos, incluyendo un par de gemelos, con su primera esposa, Kate, de 54 años, con quien se había divorciado en 2008, pagándole un acuerdo de 4 millones de libras.

Cuando los médicos del Hospital Broadgreen de Liverpool le dijeron que no podía ser el padre biológico de los niños, el primer pensamiento de Mason fue: "Mierda, mi vida está arruinada", dijo al Sunday Times.

Dos gemelos

El empresario, que se volvió a casar, se sometió a pruebas médicas que confirmaron que era incapaz de producir esperma normalmente. El estudio de ADN reflejó que sus dos hijos menores, los gemelos, no eran suyos. Su hijo mayor se negó a dar una muestra de ADN.

En diciembre de 2016, tras recibir los resultados de ADN, Mason comenzó un caso de fraude de paternidad. A fines del año pasado, su ex esposa acordó pagar £ 250,000 en un acuerdo extrajudicial en la corte del condado de Birmingham. El caso había dependido de su presunto engaño.

Segundo nombre judío

Mason dijo que la "agonía" del descubrimiento y sus efectos había sido insoportable, con el caso causando una ruptura con sus hijos.

A pesar de haber admitido haber tenido una relación amorosa durante su matrimonio de 20 años con Mason, su ex esposa se ha negado a revelar la verdadera paternidad de los niños. Una pista puede ser que ella insistió en que cada niño debería tener un segundo nombre judío, algo que Mason pensó curioso en ese momento.

///