Julio 21, 2019

La FAO propone a Bolivia sembrar y cosechar más sin dañar el suelo

El representante en Bolivia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), sugiere la Agricultura de Conservación, una modalidad que ha sido probada con éxito y que se practica cada vez más.


Jueves 10 de Mayo de 2018, 6:00pm




La Paz, 10 de mayo (Revista Oxígeno- Giovana De la Cruz).- Theodor Friedrich, representante en Bolivia de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), sostiene que muchos de los problemas ambientales actuales podrían superarse con la Agricultura de Conservación; una modalidad de producción sostenible y rentable dirigida a mejorar en especial el sustento de los agricultores sin afectar ni herir la tierra.

En una entrevista con la revista Oxígeno, el representante de la FAO habló sobre esta modalidad que empezó a ser aplicada en Brasil y pudo ser implementada en Cuba y que espera se pueda desarrollar en Bolivia porque no sólo mejorará el manejo sostenible de la tierra sino también beneficios económicos.

¿Qué es la agricultura de conservación?

Para entender el tema se debe definir lo que es la agricultura de conservació. Friedrich define la agricultura de conservación como un sistema agrícola que no destruye el suelo, ya que para implementarla no tiene labranza o aradura, manteniendo los suelos plenamente cubiertos con plantas bajas y que tiene una diversidad en el sistema productivo. Asimismo, explica que el principal objetivo de ésta es lograr una agricultura sostenible y rentable, dirigida al mejoramiento del sustento de los agricultores mediante la siembra directa, cobertura permanente del suelo y diversidad de cultivos.

Degradación de los suelos es antigua

La primera semana de abril pasado, los 33 países miembros de la Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de la FAO se reunieron en Jamaica para abordar el incremento del hambre en la región, el estancamiento en la reducción de la pobreza rural y el creciente impacto del cambio climático en los sistemas agrícolas y medios de vida rurales.

Para el representante de la FAO, el origen de la degradación de los suelos no es consecuencia de la agricultura moderna, sino del uso de las antiguas técnicas de agricultura, donde el arado fue un instrumento usado por muchísimos años.

“Muchas áreas que hoy conocemos como desiertos, por ejemplo en el medio oriente, o el norte de áfrica. Esos países en tiempos todavía del imperio romano eran graneros, eran zonas productivas, eran zonas donde nació la agricultura. Irak era la cuna de la cultura agrícola y hoy son desiertos”, “(…) al entender este problema podemos optar por tecnologías que busquen revitalizar los suelos y pueden ser posibles gracias a la Agricultura de Conservación”, asegura Friedrich.

Por tal motivo, la Agricultura de Conservación ofrece un potencial enorme para toda clase de tamaño de fincas y sistemas agro-ecológicos. Sin embargo, su adopción es más necesaria para los pequeños productores. Sobre todo aquellos que sufren una escasez aguda de mano de obra. Combina una producción agrícola rentable con una protección del ambiente, y la sostenibilidad; y se ha mostrado capaz de funcionar en un amplio rango de zonas agro-ecológicas y sistemas de producción.

Actualmente, la agricuultura de conservación en el mundo es mucho más rentable y más grande que la llamada agricultura orgánica. Según las estimaciones del representante de la FAO, el 20% de los cultivos en el mundo se hacen con este método que procura mantener el suelo con el menor daño posible.

La experiencia en Cuba

Friedrich trabajó desde hace cinco años en Cuba, donde hicieron proyectos de agricultura de conservación pilotos, que califica, funcionaron muy bien, pero en su etapa inicial se vieron afectados y abandonados por falta de apoyo político. Luego, el representante de la FAO cambió de estrategia y desarrolló el cabildeo para argumentar y demostrar que la agricultura de conservación es una opcion beneficiosa, en términos económicos y de medio ambiente.

Hoy el panorama es distinto – afirma Friedrich - “Ahora es al revés, en Cuba no pasa nada que no venga de arriba o con cambios de políticas, con una hoja de ruta con un grupo interministerial de trabajo involucrando todos los Ministerios, no solamente el de Agricultura y Medio Ambiente, sino también Educación por ejemplo, para que las universidades ya eduquen los técnicos futuros en esta mirada”, aseguró.

En Bolivia ya existen los primeros pasos

“Esa es una propuesta que traigo a Bolivia, en Cuba tiene hoja de ruta de cómo lograr ese cambio político, cambio institucional para facilitar que las tecnologías lleguen al campo con facilitadores, también con una visión de dotación de maquinaria a este tipo de agricultura y no cualquier maquinaria agrícola”, - señala Friedrich - “La hoja de ruta es un documento político que tenemos en Cuba y es disponible para otros países, (…) y es una de las propuestas que traigo a Bolivia porque yo veo aquí que tenemos problemas ambientales, productores campesinos que no salen de la pobreza.

Para todos estos sectores creo que ésta, es una respuesta apropiada, sé que funciona y no conozco otras ofertas para mejorar esas condiciones”, aseguró el representante de la FAO.

“Algunos campesinos en Santa Cruz ya la aplican pero queremos intensificar a grandes niveles, (…). Para introducir al campesino en esto, hay que convencerlo, y eso se hace mejor en procesos de aprendizaje en grupo, con un facilitador que conozca el tema y los introduzca en ella y los ayude a que descubran sus propias prácticas”, aclaró Friedrich.

Limitaciones

Para el representante de la FAO en Bolivia, la limitación más importante donde se practica la Agricultura de Conservación, es la falta inicial de conocimientos. No hay un prototipo disponible para la Agricultura de Conservación, afirma, ya que todos los agro-ecosistemas son diferentes.

“El éxito o fracaso de la Agricultura de Conservación depende en gran medida de la flexibilidad y creatividad de los agricultores, los técnicos y de los servicios de extensión e investigación de la región. Las pruebas y los errores, realizados ambos por instituciones o por los propios agricultores son a menudo la única fuente real de información”, aseguró Friedrich.

Sin embargo, como la Agricultura de Conservación está ganando impulso rápidamente, en una gran cantidad de regiones ya existen organizaciones y grupos de agricultores y de personas interesadas que intercambian información y experiencias sobre cultivos de cobertura, herramientas y equipos usados en la Agricultura de Conservación.