Junio 19, 2019

Fiel hasta la muerte, la historia de "My Beat" y Mariana Peralta

La historia detrás del cruel asesinato de una joven DJ en La Paz. Investigadores de la Policía que los autores se inspiraron en una serie de tv para matar a Mariana Peralta. Lo que se conoce poco es la historia de My Beat, la mascota.


Viernes 18 de Enero de 2019, 5:30pm




La Paz, 18 de enero de 2019 (Susana López- Revista Oxígeno).- En enero de este año comenzó a circular por las redes sociales la búsqueda de una mascota. El afiche que había realizado la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, le daba una singular importancia al caso. La pequeña perrita de raza poodle y de nombre “My Beat” se encontraba perdida desde el 2 de diciembre de 2017. Al igual que ella, el paradero de su dueña, Mariana Peralta, también era incierto. Entonces, los investigadores creyeron que una daría la pauta para encontrar a la otra.

Comunarios de la localidad de Tojopata en Palca, distante aproximadamente a dos horas de la ciudad de La Paz, encontraron un cuerpo calcinado envuelto en una alfombra. Las pericias policiales se llevaron a cabo en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de la zona Sur (FELCC), junto al instituto de investigaciones técnico científicas de la Universidad Policial (IITCUP). Los primeros indicios investigativos daban cuenta de que el cuerpo hallado se trataba del de una mujer.

En diciembre de 2017, Mariana había planificado realizar un viaje a Europa en compañía de My Beat, no era la primera vez que viajaban juntas, la pequeña perrita la acompañaba en viajes de larga distancia y de larga data. Los documentos para sacarla fuera del país estaban listos. El entorno familiar cercano tenía conocimientos sobre esos planes e incluso algunos amigos de confianza. A mediados de ese mes, Mariana publica una foto en traje de baño en su cuenta de Facebook, uno de sus amigos comentó la foto y le cuestionó que en Europa era invierno y que ella estaba en otro sitio.

Mariana era huérfana de padres, primero por la muerte de su padre en 1993 y posteriormente la de su madre el año 2009. Ella mantenía una estrecha relación paternal con su tío Henry Peralta. Durante todo el mes de diciembre, ambos se comunicaban mediante whatsapp, o al menos eso es lo que creía su tío y otros familiares con quienes se escribía, a la vez que las publicaciones en su cuenta de Facebook no paraban.

Las escasas prendas halladas junto al cuerpo de la mujer encontrada fueron las piezas del rompecabezas para develar la identidad de la víctima. La etiqueta de una chamarra había quedado intacta, el nombre de una reconocida diseñadora. Con esa valiosa información, los investigadores se dieron a la tarea de rastrear los lugares en donde se podía adquirir esa prenda. Por otro lado, el Instituto de Investigaciones Técnico Científicas (IITCUP), realizó una modelación 3D con los restos de las prendas halladas, logrando reconstruir en su totalidad la apariencia original de la ropa de la víctima.


Los investigadores del caso lograron identificar al cuerpo calcinado, la prueba de ADN entre los hermanos de la víctima, determinó que se trataba de Mariana Peralta Barba de 38 años de edad. Según el informe médico forense, la causa de la muerte fue por Traumatismo Encéfalo Craneano cerrado. La data del deceso oscilaba entre los primeros días del mes de diciembre.

Todavía quedaban muchas preguntas sin respuestas. Entre diciembre de 2017 y enero de 2018, Mariana mantenía comunicación con sus familiares a través de whatsapp y realizaba publicaciones en su cuenta de Facebook. ¿Quién o quiénes tenían en su poder el teléfono celular de la víctima?

Mariana contaba con una cantidad importante de dinero, producto de la venta de un bien inmueble. Lenny Sivila Navia y Pablo Rodrigo Ríos, ambos esposos, solicitaron el préstamo de 75.000 dólares americanos a su amiga y compañera de negocios. Ese monto debía ser cancelado antes del viaje a Europa.

Mediante la triangulación de llamadas, se logró determinar la señal del celular de Mariana la noche del 2 de diciembre en cercanías de Ovejuyo, camino a Palca. El 3 de diciembre la radiobase de Cota Cota, captó nuevamente la señal del teléfono celular. En ambos casos, Lenny Sivila Navía y Rodrigo Ríos, coinciden en la cercanía de la ubicación de sus celulares al mismo tiempo.

La confesión
“Esos días estábamos viendo una serie televisiva de la vida del narcotraficante Pablo Escobar, ahí se veía cómo hacían desaparecer a las personas o las mataban, yo le dije que no podía ser así de fácil y Rodrigo me dijo que sí, lo único difícil sería el cargo de conciencia”, es la declaración que realizó Sivila Navía y que se encuentra en el cuaderno de investigación.

El 30 de noviembre, la pareja de esposos fue hasta la casa de Mariana con una pizza y una botella de whisky, planificaron embriagarla y asfixiarla con una almohada. Esa noche no lograron concretar su cometido. El 2 de diciembre regresaron al domicilio de su amiga con la intención de cumplir con sus planes. El comedor de la sala fue el lugar señalado para llevar a cabo el crimen.

“Mariana se paró de golpe y gritó diciendo qué está pasando. Ahí vi que en el piso estaba botado un martillo de unos 30 centímetros…ella cayó de espaldas, ahí escuché un ruido fuerte, era el impacto de su cabeza y el piso de madera. Vi que de la boca de Mariana salía como espuma. Mariana comenzó a temblar y Rodrigo se puso delante de ella y le decía discúlpame por lo que te estoy haciendo, y presionó la cabeza contra el piso, pidiéndome la bolsa. Se cercioró de que Mariana ya no estaba viva y él me dijo que ya está”, continúa la confesión de Sivila Navía.

Según el relato, Pablo Rodrigo Ríos fue quien decidió quemar el cuerpo con el fin de borrar sus huellas dactilares. “Rodrigo me dijo que teníamos que quemar el cuerpo si o si porque ahí estaban sus huellas y siguió manejando. Arrastramos la alfombra con el cuerpo hasta una lomita, me dijo que me fuera y que entrara al minibús, para esto él ya le había prendido fuego a la alfombra con el cuerpo”, continúa el testimonio. Los días posteriores a la muerte de Mariana, desaparecieron los muebles de la casa, así como su ropa, fotografías, dinero en efectivo, joyas, documentación valiosa y My Beat.

Una vez que se logró establecer la culpabilidad de los implicados, se pudo recolectar más pruebas que sustentaban la teoría de que el móvil del crimen fue económico. En poder de la pareja se encontró las llaves de la casa de Mariana, dos automóviles (entre ellos un minibús modelo 2003 que estaba a la venta) y la triangulación de llamadas de los teléfonos celulares. Las pericias investigativas, lograron determinar que Lenny Sivila era quien escribía los mensajes de whatsapp a los familiares de la víctima, a la vez que administraba la cuenta personal de Facebook de Mariana. Pese a todo ello faltaba una pequeña pieza importante, conocer el paradero de My Beat. En medio de las declaraciones, la acusada confesó que luego del crimen abandonaron a la perrita en Cota Cota.

My Beat
“Mi ritmo, mi latido”, es la traducción aproximada del inglés al español del nombre de la perrita. En realidad tiene que ver más con el sentir, para Mariana eso tenía mucho sentido porque era DJ, de hecho una de las primeras DJ en Bolivia que había estudiado en el exterior. Entonces, My Beat era el sentimiento de la música viva, del latir de su corazón, del ritmo que llevaba consigo. “Para Mariana, My Beat era su compañera, su amiguita, su hijita, era su todo”, cuenta su tía Zafir.


En junio encontraron a My Beat, así lo informaba la página de Facebook “Dónde está Mariana Peralta”. Alguien la había cuidado todo ese tiempo mientras buscaba a sus dueños con publicaciones en las redes sociales. El código del chip que tiene, coincide perfectamente con los datos veterinarios. En la actualidad, la única testigo de los hechos, vive rodeada de amor con los familiares de Mariana.

El proceso
Lenny Sivila Navía y Pablo Rodrigo Ríos, guardan detención preventiva en los penales de Miraflores y San Pedro respectivamente. Ambos son acusados por el delito de asesinato y enfrentan una pena de 30 años sin derecho a indulto. En enero de 2019 se dictará sentencia condenatoria sobre el caso.

Denuncias de Irregularidades

El 20 de septiembre, el Juzgado Tercero de Ejecución Penal y Supervisión, autoriza mediante resolución 394/18, la salida personal por cumpleaños de Lenny Sivila Navia. Según el documento, el motivo de este permiso extraordinario es el de “pasar un grato momento con su familia, así reforzar los lazos filiales junto a sus padres e hijos”.  La abogada de la víctima, Roxana Pérez del Castillo, afirma que en ningún momento fueron notificados sobre ese permiso. “La sindicada no debería ser beneficiada (con este tipo de salidas) a no ser que sea por un tema de salud y de necesidad, pero no para pasar su cumpleaños con su familia ni para que haga una fiesta”, en declaraciones a este medio.

Amor por los animales

Mariana amaba a los animales y mientras se llevaba a cabo el velorio, un perro blanco de raza chapi ingresó al salón velatorio, se acomodó debajo del ataúd y no se movió del lugar. Los miembros de su familia pensaron que era mascota de algún asistente del lugar. Al día siguiente cuando se dirigieron hacia el cementerio, el perrito los siguió y se acomodó al lado del ataúd mientras se llevaba a cabo la ceremonia fúnebre.

Una de las hermanas de Mariana preguntó si el perro le pertenecía a alguien. Ante la falta de respuesta, decidió que se lo llevaría consigo. Lo llevó al veterinario, realizó los trámites necesarios y después de una cita en la estética canina, emprendió el rumbo a su nuevo hogar. Mario, como lo bautizó, vive en Estados Unidos. 

(Nota del editor: La publicación es parte del Anuario 2018 de la revista Oxígeno)