Julio 20, 2019

Exministra: Cuando la indignación resulta de la ignorancia

Que no vuelva a ocurrir que la palabra “indio” pronunciada efusiva y con alegría se considere ofensivo para todo el pueblo boliviano, independientemente de su identidad


Jueves 28 de Febrero de 2019, 5:00pm




“Comandante, jefe indio del sur” es la frase que develó el nivel racista de políticos opositores y algunos oficialistas, la mentalidad colonial y patriarcal. Se reflejó en personas que se llaman “doctas” porque cuentan con estudios y títulos que los enorgullece por autodenominarse “académicos e intelectuales”. El nivel de “educación bobarística” que data de épocas coloniales y neoliberales, el que pretendemos desmontar mediante una educación comunitaria, caprichosamente incomprendida y resistida, confirma que el saber y el conocimiento no siempre van de la mano.

Tristemente varios medios masivos de comunicación tradicionales, digitales y en redes sociales han amplificado esa frase, con un manejo de enfoque forzado para “fisurar” la relación de Venezuela y Bolivia en el nivel ejecutivo. Esos propietarios, directores y jefes de prensa de medios han confirmado su activismo político conservador, prueba de ello es que en radio le dedicaran como diez minutos y en apertura informativa, otros han generado titulares, han ampliado con repercusiones. Y la pregunta es que si su desorientación es ¿intencionada o ingenua por su ignorancia? O ¿solo atribuirle a su colonialismo?

Lo cierto es que ese manejo noti – informativo es reflejo de la concepción “natural” de una sociedad de privilegios y de superiores e inferiores, donde lo inferior y ofensivo resulta siendo el pronunciar INDIO. Lo cierto es que si la expresión no tiene carga de ODIO, esta palabra no es racista y menos discriminadora.

Entonces, ¿qué pasó? El hecho es que el mantenerlo en agenda mediática ha generado la comisión del delito de: “Difusión e incitación al racismo o a la discriminación” previsto en la Ley 045 contra el racismo y toda forma de discriminación y el artículo 281 septies del código penal, que establece que, la persona que por cualquier medio difunda  ideas basadas en la superioridad o en el odio racial…

Este suceso llama a que debemos reponer el análisis, reflexión, educación y reeducación sobre el significado de la justicia social, igualdad y dignidad, sobre la base normativa que está vigente, y no vuelva a ocurrir que la palabra “indio” pronunciada efusiva y con alegría se considere ofensivo para todo el pueblo boliviano, independientemente de su identidad. Hay que tener presente de dónde venimos y que debemos ir hacia el vivir bien, no importa si el termino con el que identificaron a nuestros ancestros en el Abya Yala y que haya sido un náufrago perdido el que por error nos haya dicho Indios. Lo cierto es que hoy tiene connotaciones socio, antropológico, sociológicos, políticos y culturales históricos que tienen que ver con la resistencia y de ser capaces de vivir en armonía e integrados al todo existente.

Pasamos la primera generación y cuando redacté la norma calculé cinco generaciones para descolonizarnos, con este hecho he oído y visto que hay más gente racionalizando, que por suerte para nuestro pueblo, hay inteligencia con autonomía y libre de direccionamientos o manipulaciones, lo que me da esperanza de la posibilidad de acelerar cambios en el SER boliviano.

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