Julio 19, 2019

Einar Guillén, maestro del jazz: Tengo un compromiso con Bolivia

El profesor Einar Guillén logró un ideal pedagógico con la música que permite crecer, el jazz. Reconocido maestro, el boliviano podria triunfar en el exterior, pero ha optado por enseñar música a las nuevas generaciones.


Martes 24 de Julio de 2018, 11:30am




La Paz, 24 de julio (Juan Pérez Munguía).- El director del Área Moderna del Conservatorio Plurinacional del Música (CPM), Einar Guillén, nació el 7 diciembre de 1959, culminó sus estudios de piano en la Bill Evans School, en París (Francia), el Taller de Músicos en Barcelona (España) y pedagogía en la Universidad Politécnica de Cataluña. Fue docente, también en España, en la Escuela Municipal de Música Sant Quirze del Vallés, Escuela de Música “Barcelona Fusió”. Además, participó en Festival importantes de jazz a nivel nacional e internacional; sumando a la fecha más de 1.500 conciertos.  Es, sin duda, uno de los maestros bolivianos del jazz.

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El maestro boliviano Einar Guillén. (Foto Urgentebo)

Sin embargo, pese a “temendo” curriculum, aseveró que decidió retornar a Bolivia porque tiene un compromiso con el país. Es por lo cual llevó adelante la implementación el programa actual de la malla curricular del departamento de música moderna en el Conservatorio Plurinacional de Música.

¿Qué llevó a Einar Guillén a estudiar música, pero sobre todo jazz?

Estudié música clásica en el Conservatorio desde niño y no se conocía mucho el jazz en Bolivia. Había referencias externas, pero no había una corriente, un movimiento jazzístico importante, mucho menos hablar de una escuela. Así que, en cuanto tuve la oportunidad viaje a Europa a estudiar jazz, para ese entonces ya había acabado el Conservatorio de música clásica, así que una vez allá me dediqué a mi preparación y también pude dar clases allá.

¿Qué músicos de jazz fueron sus influencias?

Siempre hemos sido un grupo de aficionados al jazz, hemos escuchado desde muy jóvenes jazz. Empezamos a tocar este género después de escuchar muchas influencias; entre ellos, mi pianista favorito y que me inspiró, es Bill Evans; tuve la oportunidad de estudiar con un discípulo de él en Paris, en la Bill Evans School, entonces es casi un sueño realizado.

Entre otros pianistas, los que me inspiran son: Keith Jarrett, Herbie Hancock, Brad Mehldau, Michel Camilo, Michel Petrucciani. Y entre los grandes que no son pianistas me inspiran están Miles Davis, John Coltrane, Stan Getz, Wayne Shorter y tantos otros más.

Usted fue docente de las escuelas de música DIESI, Sant Quirze del Vallés, Lope Vegas y Barcelona Fusió de Barcelona (España), ¿qué le hizo retornar a Bolivia, donde el jazz no era muy conocido y poco consumido?

Yo tenía la visión muy clara: Aprender y hacer esa tarea pendiente que faltaba en Bolivia que era la música moderna. Mi misión no fue ir para quedarme, yo siempre he tenido el propósito indeclinable de aprender y volver. Yo tenía un compromiso y tengo todavía un compromiso con el país, y es por esa razón que he vuelto.

¿Por qué escogió el jazz para estudiarlo, interprétalo y enseñarlo?

El jazz es evolución. El jazz es una música que cuando uno la comprende y estudia se va dando cuenta de que te proyectas a nivel intelectual, a nivel artístico-musical, a unos con fines ilimitados que otras músicas no te dan; estamos hablando en el marco de las músicas populares. Hay músicas populares muy limitadas sobre todo de consumo masivo. El jazz es libertad y sobre todo como digo: Evolución.

En Bolivia hay muy poco apoyo a la cultura, en  ese sentido ¿cómo fue el proceso de enseñanza del jazz?

Fue todo un proceso, porque empezamos de cero. Ya se habían hecho algunos esfuerzos, habían adelantado mis predecesores en música, porque como dos o tres años antes de que llegara al país, el 2002, ya había empezado música moderna, era un departamento pequeñito y tenía por alumnos algunos profesores de hoy en día en nuestra escuela de música moderna del Conservatorio.

Entonces hemos tenido aciertos y desacierto, hemos tenido que ir revisando nuestra malla porque no se pueden implantar mallas extranjeras, ya que por muy bien hecha que estén, automáticamente no calza en un país, hay que entenderlo al país.

¿Qué siente al saber que fue quien formó a la mayoría de los músicos de jazz, actuales, más representativos del país, como Tincho Castillo y Heber Peredo?

Tuve la oportunidad de formar a los primeros músicos que se han dado en nuestro país; por citar algunos: Diego Ballón, Luis García (...) Es decir: En este departamento de música moderna del Conservatorio, de los 30 profesores, con excepción de las personas mayores, todos los demás fueron mis alumnos.

Yo me siento digamos feliz por haber podido trabajar en los que más me gusta y haber tenido la oportunidad de haber tenido estos discípulos tan brillantes que ahora relucen en el panorama nacional e internacional.

¿Cómo califica el papel de los medios masivos para que la música boliviana no se desarrolle como lo hizo en el Brasil, por ejemplo?

Los medios de comunicación han estado en manos privadas, que solo velan el interés económico, entonces las músicas de consumo masivo están promocionadas por los medios de comunicación, las músicas fáciles.

Entonces, los medios no han despertado, porque precisamente uno de los elementos más importantes para hacer este movimiento de la fusión que estamos hablando, tiene que ver con los medios de comunicación porque si nos aislamos de los medios de comunicación para hacer un movimiento de este tipo no se va llegar a ninguna parte.

¿Cómo evalúa la movida jazzística en el país?

Hemos perdido un centro que era el Thelonious, era un centro donde tocaban nuestros músicos y se fogueaban, hacían sus “jam sessions”; esa fue una pérdida lamentable.

No tenemos un centro hoy en día que acoja a nuestros músicos; estamos un poco dispersos. Se toca en unos cuatro o cinco lugares aquí en La Paz y siempre liberados a la fortuna de si habrá gente o no, porque se cobra el cover; si tenemos gente se cobra, si no tenemos no se cobra. Entonces no hay una cuestión estable.

Sin embargo, a pesar de todo eso hay una movida de jazz y no solamente hay en La Paz, en Cochabamba también, en Santa Cruz muy poco y en otras ciudades ya se toca. Sorprendentemente en Sucre ya hay dos grupos de jazz estables.

¿Cuáles son los intérpretes del jazz más importante en Bolivia actualmente?

En este momento tenemos varios representantes nacionales de este género aquí en La Paz, están los Jacket Jazz Proyect, donde está Heber Peredo, Martín “Tincho” Castillo, Raúl Flores y Juan José Flores, esta banda es de lo mejor que tenemos aquí en La Paz. También está grupo Kimsa Bop, que es uno de los referentes donde esta David Aspi, Edwin Mendoza y Daniel Zegada “Zegadex”.

¿Cuáles son sus proyectos a futuro?

Por el momento mi mayor preocupación es culminar este proyecto: Quiero ver a los estudiantes egresando con el grado de licenciatura, espero que pueda sr mientras yo esté a cargo del Área Moderna del Conservatorio, para cerrar un ciclo completo de formación, que empezó de nada prácticamente y hoy lleva a los estudiantes a un nivel superior.

Mis proyectores musicales están un poco relegados, porque precisamente tengo que trabajar a tiempo completo con la parte educativa, académica. Sin embargo, voy a participar en un festival que se está preparando aquí en La Paz para celebrar 50 años de jazz en Bolivia. Espero a partir del próximo año presentar unos proyectos para volver a participar Festijazz.

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