Julio 19, 2019

Chapetón: Los alteños no somos ovejas ni borregos, El Alto no le pertenece a nadie

La Alcaldesa de El Alto es entrevistada por este medio. Da cuenta de las dificultades que supone gobernar en la ciudad de El Alto, de los ataques machistas de algunos rivales políticos. Menciona, por ejemplo, el trato que recibió del senador masista Pedro Montes.


Viernes 20 de Julio de 2018, 10:00am




El Alto, (Giovanna de la Cruz, Revista Oxigeno).- Soledad Chapetón, la primera mujer alcaldesa de El Alto, habló en exclusiva con la Revista Oxígeno sobre lo difícil, pero no imposible, que es gobernar la segunda ciudad más poblada de Bolivia.  Aseguró que el Movimiento Al Socialismo (MAS),  aun no le perdona que “la Sole” les quitara el bastión político y esto se refleja en la reducción de los recursos económicos. Pese a la lucha que esa urbe protagonizó en 2003 por la defensa de los hidrocarburos, no se benefició con la Nacionalización. Sin embargo, afirma que El Alto no le pertenece a ningún partido político.

¿Cuál ha sido el momento más complicado en su gestión?

Definitivamente febrero de 2016, un momento muy crítico, un momento que yo resumo como el desborde del odio y lastimosamente de la presencia de la política negra de nuestra coyuntura (…).

He estado consciente de que iba a ser una tarea difícil, asumo de que esto es un reto, no es un trabajo fácil, (…) dicen que la ciudad de El Alto es ingobernable. (…) la población de El Alto es exigente, es revolucionarla, creo que es una esencia que tenemos los aimara, porque somos de ese tipo de gente, pero la ingobernabilidad por un tema de capricho era y es todavía un tema posible de cambiar (…).

¿Cuáles son los principales obstáculos que le han impedido gobernar en la ciudad de El Alto?

Tal vez ha sido el oportunismo y el interés personal de algunas dirigencias que han pactado partidariamente con el poder político de turno,  y eso no lo puedo atribuir solo a los últimos cinco años; yo creo que esto ha sido una situación que ha ido progresando.

Otro factor de perjuicio (…) el dar un beneficio particular a un dirigente por el trabajo de representación social que tenía, ese ha sido el otro elemento con el que nos hemos encontrado.

Un elemento externo al trabajo de institución y de coordinación con la ciudadanía, que es a quien nos debemos, fue el odio y enojo del Movimiento Al Socialismo con mi gestión. Ellos no me han perdonado el hecho que les haya quitado el bastión político que tenía el MAS en El Alto. Por eso es permanente que ellos encuentran defectos, los buscan, agrandan, mienten y exageran. Ese es un daño que no solo afecta a mi gestión, sino que es un daño al municipio en general (…).

 

Mi objetivo político es, si Dios y la población me lo permiten, concluir mis cinco años de gestión

y contar las cosas que he hecho, porque hemos hecho mucho y sé que falta.

¿Cómo está El Alto económicamente?

 (…) El año 2015 teníamos 820 urbanizaciones aproximadamente, hoy día después de tres años tenemos 950 urbanizaciones. Eso te muestra que El Alto está creciendo (…).

Está claro que el crecimiento municipal viene acompañado de demandas, no solo de mejoras en parques o áreas verdes, sino de servicios elementales -constitucionalmente garantizados- como el agua, alcantarillado y energía eléctrica.

Esas necesidades las exigen a la alcaldía, ahí es donde vemos el problema del presupuesto de nuestro municipio. Temas económicos frente a esa realidad y frente a la coyuntura porque estos tres últimos años hemos tenido decremento económico.

Cómo podemos hablar de decremento económico cuando fue el pueblo alteño el que luchó el año 2003 para la recuperación de los hidrocarburos, eso no cabe en la cabeza pero ocurre y ocurre porque el Estado es definitivamente extractivista (…).

La alcaldía de El Alto ha recibido menos 750 millones de bolivianos menos durante estos tres últimos años (…).

Desde ahí estamos buscando algunas alternativas de solución (…), hoy día prácticamente hemos mejorado, superado la cantidad de proyectos zonales, tenemos más de 5 mil proyectos de inversión (cordones de acera, adoquinados, escuelas, muros perimetrales, etc.) que hemos ejecutado durante estos primeros años de gestión. Hemos superado comparativamente a los primeros tres años de gestión del anterior alcalde y con recursos reducidos prácticamente a la mitad (…), porque el año 2014 tenían el doble de lo que tenemos hoy, ese es el tema de la realidad económica.

¿Cuántos años se necesitan para tener una ciudad con mínimas condiciones, o éste será un problema de siempre?

No, yo creo que depende mucho de la importancia con la que se mire y se trate a la ciudad alteña (…). El Alto no recibe los recursos económicos que merece.

El Alto necesitaría cinco veces más del presupuesto que recibe (…). Mínimamente necesitamos quince años más para resolver, en un tema de planificación seria, y con el avance que hoy día hemos tenido en el tema de servicios básicos (…).

El Alto, una ciudad de más de un millón de habitantes en sus poco más de 30 años de vida, no tenía una infraestructura propia de bomberos, (…) nuestra terminal era una calle que se disputan los vecinos por un tema de movimiento económico y hoy estamos haciendo una importante inversión, una infraestructura que va a ser un orgullo alteño (…).

Tenemos entendido que se recurrió a un crédito económico, explíquenos esto.

Ese también tiene un comienzo de planificación, ese es un encargo de los encuentros distritales de los 14 distritos de la ciudad de El Alto.

(…) Yo no entiendo por qué antes no les decían la verdad. Lo que realmente está ocurriendo, es que la “Nacionalización” en el país, no le ha dado nada a El Alto. (…) Hoy en día los alteños valemos la cuarta parte de lo que vale un cruceño, un tarijeño, un pandino, un cochabambino, valemos mucho menos para el Estado, y eso no es justo (…).

Pueden jugar con nuestra humildad, pueden hacerse la burla de

nuestra extrema confianza, pero El Alto no le pertenece a ningún partido (…).

 

¿Qué opina del machismo en Bolivia?

Nos hace daño, nos retrocede. (…) El machismo definitivamente le hace daño al país, las leyes no son suficientes (…).

¿Bolivia estará preparada para tener una presidenta mujer?

(…) Los bolivianos estamos preparados para tener una autoridad femenina dentro del país, que pueda pensar con el corazón, y por último pueda marcar esa pluralidad de participación en esa esfera.

Yo creo que en ese escenario, tenemos una preocupación muy grande frente al derecho democrático de elección, porque así sea un hombre, un dirigente político antiguo, un dirigente nuevo, o que sea uno que ya ha tenido experiencia, todo eso quedará en saco roto si es que no cuidamos el principal elemento de derecho, que es la democracia, de que cada boliviano y boliviana tome la decisión que le parezca más correcta.

En lo personal y como alcaldesa, ¿sufrió discriminación por ser mujer?

Sí, en muchos escenarios (…), por ejemplo, cuando el senador Pedro Montes dice “esa carajito”, no pues, ni aunque sea mi padre. Yo me pregunto cómo tratará a su esposa, a sus hijas (…), si a una persona elegida democráticamente en la segunda ciudad más poblada del país, la desprecia y la trata con ese vocabulario con el que me ha tratado (…).

¿El Alto ya no es masista? ¿Es de Unidad Nacional? ¿A qué lado se inclina la balanza?

Ese es un error muy grande para los que leen a El Alto.  El ciudadano alteño no le pertenece a ningún partido político, nosotros los alteños no somos ovejas o borregos de nadie. Pueden jugar con nuestra humildad, pueden hacerse la burla de nuestra extrema confianza, pero El Alto no le pertenece a ningún partido (…).

(…) Aquí estaba todo desordenado, desde el Decreto Supremo de transición firmado por el presidente Evo Morales, que no se ha cumplido (…). Recuerdo la primera reunión que he tenido con el alcalde de transición Zacarías Maquera, que le decía (…) ¿dónde no podemos engranar para que hagan la transferencia responsable de lo que están administrando? (…) y me decía lo siento alcaldesa, ellos no responden a mí. Entonces uno termina diciendo ¿quién gobierna aquí?, supongo que ha sido el exalcalde que estaba de candidato del MAS en ese entonces.

Ese fue uno de los principales factores, garantizar institucionalidad en nuestros pilares de trabajo, institucionalizar nuestro municipio, que aquí no haya la autorización de un ejecutivo, de una dirigencia social, para que el vecino entre a hacer su trámite a la alcaldía, (…) eso era algo aberrante. Todas las áreas estaban prácticamente cuoteadas (…).

¿Qué hará Soledad Chapetón después del 2019?

(…) yo he tenido un golpe muy fuerte en mi vida el año pasado. He perdido a mi papá. Me parece malo pensar y decir que de acá a cinco años seré tal cosa, no es lo correcto, (…) yo perdí a mi papá de la noche a la mañana, me despedí en la mañana y no me encontré más en la noche (llora). Mi objetivo político es, si Dios y la población me lo permiten, concluir mis cinco años de gestión y contar las cosas que he hecho, porque hemos hecho mucho y sé que falta.