Abril 20, 2019

Argentina no sabe cómo ni cuándo detener la crisis de su fútbol

La crisis se ha iniciado con la muerte de Grondona, todopoderoso del fútbol argentino. La institución mostró su terrible desnudez y la FIFA ha tenido que intervenir ante las sospechas. Y en el lado deportivo, Messi sólo destapó la caldera hirviendo.


Viernes 8 de Julio de 2016, 10:45am


Buenos Aires, 08 de julio (Agencias).- La renuncia de Gerardo Martino a la Dirección Técnica de la Selección de Argentuna es un capítulo más de la crisis institucional y deportiva por la que atraviesa este deporte en Argentina. Esto estalló con el inicio del fin de la era del "grondonismo" y hasta ahora no se sabe con certeza si ha tocado fondo.

El problema viene de arriba, una Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sin pies ni cabeza, con una grave crisis económica y de identidad. Al mando está Luis Segura, un presidente “sin poder de decisión en una AFA acéfala” —describe Clarín— investigado por administración fraudulenta de fondos de la entidad.

El "portazo" que decidió dar Martino es consecuencia de la situación estructural por la falta de una conducción real de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y una grave crisis económica en la mayoría de los clubes.

Y en las últimas horas ha corrido la versión de que Marcelo Bielsa, quien renunció por sorpresa al banquillo del Lazio dos días después de hacerse oficial su llegada al club, podría ser el conductor de la albiceleste.

¿Caída libre?

Si algo venía sorteando la cuestión institucional era lo deportivo, pero la derrota en la final de la Copa América Centenario ante Chile detonó al seleccionado: la renuncia del astro Lionel Messi, sumada a la salida de Martino, augura un futuro oscuro, al menos en lo inmediato.

Sin dudas que la muerte de Julio Humberto Grondona en julio de 2014, tras presidir la AFA durante 35 años ininterrumpidamente, evidenció una crisis que ya se gestaba en el interior del organismo desde hacía varios años.

"Don Julio" había construido un sistema de poder en el cual el único que tomaba las decisiones verdaderamente importantes era él, que tenía además la fuerza para determinar los sí y los no en la organización del deporte más popular del país sudamericano.

La asunción de Luis Segura como presidente de la entidad, hasta entonces mano derecha de Grondona, no impidió que comenzara una puja interna por la dirección, que se siguió profundizando hasta estos días y dejó a la entidad en una acefalía virtual.

El cambio de gobierno en Argentina, ocurrido el 10 de diciembre de 2015, puso en jaque al sistema de transmisión por televisión del torneo de primera división, que desde 2009 estaba en manos del Estado.

La promesa del nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri, de recortar los fondos paulatinamente aceleró la disputa entre los distintos sectores dirigentes.

Además, una denuncia sobre malversación de fondos terminó en una causa judicial en la que fueron procesados el propio Segura, aún hoy presidente de la AFA, junto a otros dirigentes y a los tres jefes de gabinete del último gobierno de Cristina Fernández.

La crisis institucional fue deteriorando la situación deportiva de los distintos representativos argentinos, con excepción del seleccionado mayor, donde la calidad individual de sus integrantes, encabezados por Messi, suplantó cualquier déficit.

Así, los seleccionados juveniles fueron mermando con el correr de los años, hasta llegar a la actualidad donde ni siquiera hay entrenadores designados, y solo un grupo de futbolistas trabaja algunos días a la semana bajo la dirección de Julio Jorge Olarticoechea, ex campeón de mundo en México '86.

El subcampeonato en Brasil 2014 bajo la dirección técnica de Alejandro Sabella fue el último "hito" de Julio Grondona antes de su muerte, y representó solo un espejismo de lo que vivía el fútbol argentino.

La Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA) envió dos observadores a la AFA y tras el informe, ordenó suspender las nuevas elecciones, previstas para el 30 de junio, y constituyó una comisión normalizadora para poner fin a la crisis de dirigencia.

Más allá del fracaso que significaron las derrotas ante Chile en tandas de penales en las finales de las dos últimas ediciones de la Copa América, la salida de Martino es resultado de las dificultades para armar el equipo para los Juegos Olímpicos.

A un mes exacto del inicio de la cita deportiva de Río de Janeiro, Martino debió posponer una semana el inicio de las prácticas, ya que solo contaba con 8 futbolistas debido a la negativa de los clubes.

Este martes, el presidente del Comité Olímpico Argentino, Gerardo Werthein, advirtió que existían "50 por ciento de posibilidades" de que Argentina no lleve representativo de fútbol.

Así, el país ganador de dos Mundiales, 14 Copas América, dos medallas de oro y una de plata en Juegos Olímpicos, que dio al mundo a Diego Maradona y a Lionel Messi, se encuentra hoy en la peor crisis de su historia.

¿Quién será?

Sin embargo, lo más alarmante no es el presente, sino el futuro. Sin dirigentes, sin entrenador en el seleccionado mayor, sin Messi y en una profunda crisis económica, el futuro parece demasiado negro.

De todas maneras, como hasta ahora nada está dicho, la renuncia de Bielsa a la conducción del italiano Lazio reavivó que el exitoso entrenador llegue para salvar la Selección Mayores.

El argentino todavía no había llegado a dirigir ningún entrenamiento, pero en el club italiano contaban con su llegada durante el día de hoy y ya comenzaban a planificar la plantilla de la temporada que comienza en agosto, donde Pato iba a ser su "primer regalo".

La principal motivación de su renuncia instantánea podría ser el adiós del Tata Martino a la selección argentina tras la derrota en la final de la Copa América en los penaltis contra Chile. El extécnico del Barcelona renunció a dirigir a Argentina en los Juegos Olímpicos por desavenencias con la AFA y no haber conseguido levantar el ansiado título.