Noviembre 22, 2017

Erika Andia, la del Sartenazo, empodera a las mujeres desde el teatro

Empoderar a las mujeres y salir de los círculos de violencia son los objetivos de Erika y para ello buscó a mujeres gremialistas y artesanas de El Alto, con quienes conformó un grupo al que capacitó y lanzó al escenario con obras que fueron escritas por quienes dieron a conocer sus vivencias en las tablas


Martes 14 de Noviembre de 2017, 10:30am


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Erika Andia en una sesión de trabajo junto a varones y mujeres

La Paz, 14 de noviembre (Rosio Flores, Urgentebo.com).- Llevar a los escenarios historias de sus propias experiencias de vida, situaciones violentas por las que atravesaron no fue fácil para las mujeres alteñas que se dedican al comercio y que hoy conforman el elenco teatral Kory Warmis, un proyecto emprendido por la actriz paceña Erika Andia, conocida como Clara en la teleserie de la Alcaldía de La Paz “El Sartenazo”.

Empoderar a las mujeres y salir de los círculos de violencia son los objetivos de Erika y para ello buscó a mujeres gremialistas y artesanas de El Alto, con quienes conformó un grupo al que capacitó y lanzó al escenario con obras que fueron escritas por quienes dieron a conocer sus vivencias en las tablas. “Es un grupo que ha sido seleccionado para el principal concurso de La Paz como es el concurso municipal Raúl Salmón y solo se eligieron seis obras de la ciudad de La Paz y una de ellas es nuestra obra ‘Dejavu’ que significa “el corazón también recuerda” que toca el tema de violencia”.

Actualmente el grupo cuenta con 15 integrantes entre actores y actrices, quienes acompañados de un equipo técnico de cinco personas realizan funciones en diversos espacios convencionales y no convencionales (teatros, colegios, universidades, canchas, salones y plazas)

A través del teatro buscan encontrarse con mujeres dispuestas a correr la aventura de ser otras, dispuestas a vivir aquello que alguna vez soñaron, dispuestas a descubrir las potencialidades de su voz y su cuerpo, con la determinación de expresar lo que siempre quisieron decir pero que por alguna razón estuvo oculto, tímido o callado.

El proyecto de las Kory Warmis no solo fue llevado a los teatros, también llegó a diferentes barrios de la ciudad de La Paz, El Alto y Oruro, toda vez que el fin del mismo es concienciar y luchar contra la violencia hacia la mujer.

“Uno de nuestros objetivos es sacar el teatro del teatro y llevarlo donde la gente está. Nuestras obras tocan el tema de violencia hacia la mujer y la trata y tráfico en Kusisita (Felicidad) y el tema de violencia en todos los ámbitos de nuestra sociedad en ‘Dejavú’. Nuestro objetivo es llegar a más barrios, escuelas, colegios universidades y mercados porque consideramos que a través de nuestro arte podemos reflexionar y cuestionar sobre la violencia”, sostuvo.

“Jamás he imaginado pisar un escenario, los aplausos después de la obra me han emocionado y he llorado de alegría porque entre el público estaban mis hijos. Ha sido un logro, algo muy importante para mí”, expresó Adela Huanca de 53 años, una de las personas que aprende con Erika.

Ni el trabajo ni los hijos fueron impedimento para que las mujeres acudan a sus ensayos y capacitaciones, algunas actuaron junto a sus pequeños y esa es otra experiencia que ellas recuerdan de este proceso.

“Desde pequeña soñaba con ser actriz y ahora ese sueño se ha cumplido gracias a la directora de este proyecto que nos ha dado la oportunidad de descubrirnos a nosotras mismas y saber de nuestros derechos”, expresó Giovana Gutierrez una mujer de 28 años que actuó junto a su hijo.

Así las Warmis no solo cambian su vida, también transforman el teatro en Bolivia.